© Jorge M. Taverna Irigoyen

La niña bruja.

Anne nació en Douville, pero antes de sus tres años los padres se mudaron a Rouen. Allí comenzó la cosa. En la casa se sucedieron episodios extraños: las cucharas se torcían, los cuadros caían de sus clavos, las puertas se abrían solas. Un día que Anne pidió que la llevaran a la calesita y no fue escuchada, todas las monedas del saco de su padre volaron por el aire hasta el bolsillo del delantal de la niña. Ahí sí que sus progenitores montaron en cólera. ¿Otra Jean D´Arc? ¡Por Dios! Y la metieron en el Asilo de las Siervas de María, que era más oscuro que la boca de un lobo. Allí la niña creció en la más pura inocencia. Al cumplir los veinte, cuando comenzó a levitar, tomó los hábitos con resignación.

1 comentario:

Ferny M dijo...

pinche jodida

Acerca del autor

Acerca del autor

Biobibliografía

Poeta, ensayista, crítico de arte, Jorge M. Taverna Irigoyen nació en Santa Fe. Ha publicado una decena de libros de poesía, crítica e historia del arte, mereciendo numerosos premios por su labor. Publicó sus narraciones breves bajo el título Historias verosímiles en la revista Letras de Buenos Aires y en el suplemento cultural de El Litoral de Santa Fe. Fue Director Provincial de Cultura, director y fundador del Centro Trandisciplinario de Investigaciones de Estética de Santa Fe y presidente de la Asociación Santafesina de Escritores. Es miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte y Presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes.